Vivo en un lugar digno. El departamento de mi amiga Ola está lejos del centro, pero qué más da. Está bonito y se respiran buenos sentimientos. Compartiré el cuarto con ella, pero es muy grande y sinceramente no me importa. Tiene internet de verdad, no tendré que estar luchando con las vacas medievales por un modem azul metálico que parece más bien calculadora china. Todo es alegría el día de hoy.
Oh, pero había olvidado contarles los últimos sucesos en el ghetto ese donde vivía. Ayer fue mi última noche ahí, así que decidí festejar porque no podían echarme. ¡Síííííí! por ley, no me pueden echar a la calle durante el invierno, debían soportarme hasta que yo quisiera. Llamé a Ely, me trajo un tequila, una botellita de chile, cocadas y pepitorias (jajjaja así le decía a mi perro... pepitoria). Michal se unió a la fiesta después de su junta de negocios (o_o..... insisto....o_o). Estábamos platicando sobre borrachos y vagabundos como hasta la 1:30 a.m. cuando sonó la puerta. La travesti esa de 34 me empezó a hablar en polaco toda enojada.
**traducción de Michal** Monse, te había dicho que no quiero que vengan tus amigos después de las 9, están haciendo mucho ruido y mañana debo trabajar *some text missing*
Cuando cerró la puerta, nos cagamos de risa. Quité la música y bajé la voz. Después dedicamos dos horas a hablar mal de ellas. Yo ya no podía respirar. Quedé trabada de risa como media hora cuando Michal dijo "...the pope gives her strenght to fight us". Luego llegamos a la conclusión de que la chica es como un bebé con retraso mental (nota cultural: es más grande que yo y ve winnie pooh con su novio).
A la mañana siguiente, sabía que me odiarían, así que me levanté tarde para no topármelas. Bueno, ahí estaba la chiquita, estudiando para un examen. Claro que no me dirigió la palabra (oh novedad). Pero vayamos al grano, los regalos que les dejé.
1) Productos de limpieza enchulados. Le puse vanish al jabón, y al acondicionador, vanish y crema para el cuerpo. Me da curiosidad, ¿qué le pasará al cabello con eso? Luego pensé que no es una travesura tan grande, tomando en cuenta que se bañan máximo dos veces a la semana.
2)Brujería casera. Las haré creer que les hice algo raro. Pinté símbolos extraños debajo de la cama, así como algunos números mayas. Hice un círculo todo loco que parecía ojo y puse un nudo de sus cabellos, cortesía de su asqueroso cepillo. Luego en las esquinas puse puñitos de sal. Sí se veía raro. Se me antojaba hacer algo más enfermo, pero esto, esto les tomará semanas descubrirlo, con suerte y meses. Irán a bendecir la casa y todo. Quisiera estar ahí para verlo.
3)Me lleve todo lo que tenía en el refri. Recordemos que eran adeptas a comerse mi comida. La verdad nada de lo que quedaba ahí me gustaba, pero igual lo cargué todo. Prefiero tirarlo a la basura. Definitivamente.
4)Esto no fue intencional, pero les molestará. Al limpiar el refri, me volví a encontrar, como de costumbre, comida podrida. Había un pimiento de antes de navidad, y un queso también de por esas fechas. Oh, y unos pierogis como derretidos. Lo eché todo al bote. Apesté la cocina. ¿Me importa? No.
Por ahí de las 6 p.m. Piotrek pasó por mí. Cargó mis maletas, me llevó en carro al depa de Ola. Todo fácil. Todo bien. Soy feliz. No, momento. Tengo hambre
martes, 29 de enero de 2008
domingo, 27 de enero de 2008
Durante la mudanza...
llegó a mis manos la blusa de segunda que llevé a Torun. No quise hacerla bolita como al resto. La doblé y la puse sobre el abrigo gris. Quisiera conservar los eventos de esa noche como si fueran una fotografía. Entonces esperaba más; ahora he dejado de creer en muchas cosas.
miércoles, 23 de enero de 2008
He vuelto
Probablemente se preguntarán en medio de la noche qué ha sido de mí en todos estos días. Que si ya no bloggeo, que si ya no mando mails, que si ya no leo sus cadenitas de powerpoint sobre las ETS o el horóscopo chino, que por qué no estoy conectada a ningún komunikator(msn y eso), und so weiter. Lo que pasa es que estas semanas han estado llenas de aventuras increíbles de luminoso acontecer.
1) Me echaron de mi cuarto. Las muy católicas perras de baldío. Llevaban más de un mes sin dirigirme la palabra, y yo podía vivir con eso. De hecho, creo que lo prefería; no recuerdo ninguna conversación con ellas que no haya representado un desperdicio de saliva.
Ayer, la grandota, la doña esa que no ha sido tocada por varón en su vida, entró a mi cuarto y dijo "Monse, ¿puedo hablar contigo?" -sí- "Debes buscar un nuevo departamento". Azotó la puerta. A ver, a ver, ¿la perra esa no pudo haberme dicho hace más de una semana? ¿De dónde acá cree que en un par de días conseguiré algo que se ajuste a mi presupuesto? Además, no sé ni cuándo me voy a Rusia. En cierto modo lo veía venir. Toda la historia da para otro blog que estoy iniciando.
2) Por cierto, en un par de horas me voy a Praga. Mi frenética búsqueda por un hogar no católico será aplazada hasta el domingo. Oops, ya no tendré casa por ahí del lunes. Oops, el martes viajo a Lituania. ¿Dónde viviré? no tengo ni la más remota idea.
Volviendo al tema, sí, Praga. Por fin. No tengo nada planeado. Qué más da, es Praga. Si pude vivir en Praga poludniu por casi cuatro meses, vamos, es el barrio más peligroso de Polonia... los muy ilusos. Ya les contaré mis aventuras cuando tenga tiempo/casa.
3) El fin pasado fui a las montañas. La entrada que preparo es bastante larga. La terminaré un día de estos, ustedes perdonarán. La cosa aquí es que esquié por primera vez en mi vida. Fue divertido, fue ridículo. Caminé por el bosque; no sé, hice muchas cosas. Ya lo verán ustedes.
4) Próxima semana: mi mes número 4 en Varsovia. ¿Pueden creerlo? Tendré que festejar de algún modo. Oh, sí, estaré en Lituania. Y yo que quería hacer una orgía en mi antiguo cuarto, o cualquier especie de rito satánico que asuste a las vacas barrocas. Bueno, antes de irme puedo colgar un crucifijo al revés. Nah, muy trillado. Pondré cenizas en forma de estrella de 5 puntas debajo de la cama. Así creerán que traje la maldad a casa todo este tiempo. Podrán justificar su miserable vida posteriormente ("ah sí, tengo lonjas porque me estaban haciendo brujería" "oh, eso de los dientes, sí, es por la ceniza esa del diablo" "yo no soy idiota, soy víctima de las fuerzas del mal")
5) Aprobé todas mis materias. ¡Síiiiiiiiiiii! hasta la clase de polaco, a la que siempre llegaba con más de una hora de retraso, y sin la tarea. Pero la vida me enseñó. Eso de los idiomas es lo mío, definitivamente. Saqué lo mismo que la mayoría, con llegadas tarde y todo. Además ni estudié. Lo mismo para las demás materias. Felicidades Monse :)
6) El viernes deben decirme cuándo iré a Rusia. Estoy mentalmente preparada. Hoy fui a comer comida rusa para festejar mi condición de homeless y todo eso. Hot cakes con salmón crudo y crema. Sopa de col. Delicioso. Salí de ahí rodando, yum! Me pregunto cómo haré para que toodas mis pertenencias quepan en dos maletas. Recordemos que Estefanía empacó por mí porque yo no sé de eso. Y no, no pienso dejar nada acá. Buah, convenceré a Michal que es rico para que me mande el excedente por paquetería, o que me lo lleve en persona. Al cabo que es todo exitoso.
7) Lo que me recuerda, trinche Michal y su exitosidad. El otro día me llamó para una charla casual (una charla casual con él es más difícil que toparse a José José en el taxi donde vivía. Me explico: no sabe platicar con la gente), y me dijo "ah sí, vengo de una entrevista para la televisión, por eso de mi negocio". ¿Qué? yo que no logré salir ni en el Show de la barandilla, a lo mucho salgo de fondo en las noticias polacas cuando camino por Krakowskie Przedmiescie. Claro que repitieron su programa como mil veces, toda su familia se enteró por casualidad y todo eso que viene con la fama. Yo no pude verlo ni una vez, tenía curiosidad. Ah, y luego se invitó solo a mi casa a beber y comer. Se puso a revisar su estado de cuenta, trabajar en su nuevo negocio -competencia de sí mismo- y comprar cosas por internet. Yo que no puedo comprarme ni un kebab de más de 9 zlotys. Luego salimos con Kasia, vimos Padre de familia, tomamos más, y... tomamos más? Recuerdo que lo mandé a la fregada por ahí de las 10, porque a eso de las 2 p.m. ya habíamos estado Schmidhuber.
8) El domingo, por fin, veré Saw IV. Sé que será una porquería, pero Piotrek y yo llegamos a la conclusión de que debemos ver cualquier película que contenga la palabra saw en el título, sea porno, romántica, china, da igual. Además es divertido comprarnos palomitas grandes y hacer chistes racistas. Ya no iré al Hard-rock con él. Es del diablo o_o
Waaah! qué tarde! ya me voy a hacer maletas.
Ayer, la grandota, la doña esa que no ha sido tocada por varón en su vida, entró a mi cuarto y dijo "Monse, ¿puedo hablar contigo?" -sí- "Debes buscar un nuevo departamento". Azotó la puerta. A ver, a ver, ¿la perra esa no pudo haberme dicho hace más de una semana? ¿De dónde acá cree que en un par de días conseguiré algo que se ajuste a mi presupuesto? Además, no sé ni cuándo me voy a Rusia. En cierto modo lo veía venir. Toda la historia da para otro blog que estoy iniciando.
2) Por cierto, en un par de horas me voy a Praga. Mi frenética búsqueda por un hogar no católico será aplazada hasta el domingo. Oops, ya no tendré casa por ahí del lunes. Oops, el martes viajo a Lituania. ¿Dónde viviré? no tengo ni la más remota idea.
Volviendo al tema, sí, Praga. Por fin. No tengo nada planeado. Qué más da, es Praga. Si pude vivir en Praga poludniu por casi cuatro meses, vamos, es el barrio más peligroso de Polonia... los muy ilusos. Ya les contaré mis aventuras cuando tenga tiempo/casa.
3) El fin pasado fui a las montañas. La entrada que preparo es bastante larga. La terminaré un día de estos, ustedes perdonarán. La cosa aquí es que esquié por primera vez en mi vida. Fue divertido, fue ridículo. Caminé por el bosque; no sé, hice muchas cosas. Ya lo verán ustedes.
4) Próxima semana: mi mes número 4 en Varsovia. ¿Pueden creerlo? Tendré que festejar de algún modo. Oh, sí, estaré en Lituania. Y yo que quería hacer una orgía en mi antiguo cuarto, o cualquier especie de rito satánico que asuste a las vacas barrocas. Bueno, antes de irme puedo colgar un crucifijo al revés. Nah, muy trillado. Pondré cenizas en forma de estrella de 5 puntas debajo de la cama. Así creerán que traje la maldad a casa todo este tiempo. Podrán justificar su miserable vida posteriormente ("ah sí, tengo lonjas porque me estaban haciendo brujería" "oh, eso de los dientes, sí, es por la ceniza esa del diablo" "yo no soy idiota, soy víctima de las fuerzas del mal")
5) Aprobé todas mis materias. ¡Síiiiiiiiiiii! hasta la clase de polaco, a la que siempre llegaba con más de una hora de retraso, y sin la tarea. Pero la vida me enseñó. Eso de los idiomas es lo mío, definitivamente. Saqué lo mismo que la mayoría, con llegadas tarde y todo. Además ni estudié. Lo mismo para las demás materias. Felicidades Monse :)
6) El viernes deben decirme cuándo iré a Rusia. Estoy mentalmente preparada. Hoy fui a comer comida rusa para festejar mi condición de homeless y todo eso. Hot cakes con salmón crudo y crema. Sopa de col. Delicioso. Salí de ahí rodando, yum! Me pregunto cómo haré para que toodas mis pertenencias quepan en dos maletas. Recordemos que Estefanía empacó por mí porque yo no sé de eso. Y no, no pienso dejar nada acá. Buah, convenceré a Michal que es rico para que me mande el excedente por paquetería, o que me lo lleve en persona. Al cabo que es todo exitoso.
7) Lo que me recuerda, trinche Michal y su exitosidad. El otro día me llamó para una charla casual (una charla casual con él es más difícil que toparse a José José en el taxi donde vivía. Me explico: no sabe platicar con la gente), y me dijo "ah sí, vengo de una entrevista para la televisión, por eso de mi negocio". ¿Qué? yo que no logré salir ni en el Show de la barandilla, a lo mucho salgo de fondo en las noticias polacas cuando camino por Krakowskie Przedmiescie. Claro que repitieron su programa como mil veces, toda su familia se enteró por casualidad y todo eso que viene con la fama. Yo no pude verlo ni una vez, tenía curiosidad. Ah, y luego se invitó solo a mi casa a beber y comer. Se puso a revisar su estado de cuenta, trabajar en su nuevo negocio -competencia de sí mismo- y comprar cosas por internet. Yo que no puedo comprarme ni un kebab de más de 9 zlotys. Luego salimos con Kasia, vimos Padre de familia, tomamos más, y... tomamos más? Recuerdo que lo mandé a la fregada por ahí de las 10, porque a eso de las 2 p.m. ya habíamos estado Schmidhuber.
8) El domingo, por fin, veré Saw IV. Sé que será una porquería, pero Piotrek y yo llegamos a la conclusión de que debemos ver cualquier película que contenga la palabra saw en el título, sea porno, romántica, china, da igual. Además es divertido comprarnos palomitas grandes y hacer chistes racistas. Ya no iré al Hard-rock con él. Es del diablo o_o
Waaah! qué tarde! ya me voy a hacer maletas.
viernes, 18 de enero de 2008
La calle Kubusia Puchatka
miércoles, 16 de enero de 2008
El otro día...
Soñé que caminaba por una calle momentos antes del fin del mundo. Era una mañana soleada y no hacía tanto frío, o al menos no me recuerdo portando ropa de invierno. Yo lo sabía. Sabía que en cuestión de segundos todos nosotros estaríamos arreglando nuestros documentos en la fila del juicio final.
Mientras daba mi último paseo por la creación, pensando cómo escapar de la inminente catástrofe, me topé con una zapatería. Oh, error fatal. Todo estaba en oferta, por tratarse del Apocalipsis. Entré inmediatamente en busca de tenis baratos. Para tristeza mía, ya no quedaban más choclos deportivos; muchas personas, en su sordo afán de escapar a la muerte, los habían comprado para correr con más facilidad.
Bueno, quedaban todavía las botas. Y qué hermosas me parecían. Tomaba amorosamente un par entre mis manos; eran negras y se sentían bien contra mi piel. Pero no -pensaba- ya tengo unas negras, muy similares. Pasaba entonces a probarme unos Vans verdes que no existen en la vida real, se me veían muy bien. Eran perfectos. Debía gastar mis últimos centavos terrenales en ellos.
De pronto, la zapatería estaba llena de personas que corrían frenéticamente en busca de refugio. En ese momento miraba a través del aparador y veía pequeñas piedrecitas que caían del cielo. Cada vez eran más grandes, caían muy rápido, se escuchaba como granizo. Cuando vi piedras del tamaño de un french poodle comencé a temer. Caí en cuenta de que moriría y le pedí perdón a Dios por todas las herejías cometidas (comenzando en mi afición por comprar zapatos incluso durante el fin del mundo). Le perdí perdón como toda persona hipócrita que jamás se preocupó por su espíritu en vida, para después berrearle al Señor que la salve de las llamas infernales.
Antes de que las piedras apocalípticas me aplastaran a mí y a los zapatos más bellos del universo, desperté. Lamentablemente no pude rescatar las botas. Dios las tenga en su santa gloria.
Mientras daba mi último paseo por la creación, pensando cómo escapar de la inminente catástrofe, me topé con una zapatería. Oh, error fatal. Todo estaba en oferta, por tratarse del Apocalipsis. Entré inmediatamente en busca de tenis baratos. Para tristeza mía, ya no quedaban más choclos deportivos; muchas personas, en su sordo afán de escapar a la muerte, los habían comprado para correr con más facilidad.
Bueno, quedaban todavía las botas. Y qué hermosas me parecían. Tomaba amorosamente un par entre mis manos; eran negras y se sentían bien contra mi piel. Pero no -pensaba- ya tengo unas negras, muy similares. Pasaba entonces a probarme unos Vans verdes que no existen en la vida real, se me veían muy bien. Eran perfectos. Debía gastar mis últimos centavos terrenales en ellos.
De pronto, la zapatería estaba llena de personas que corrían frenéticamente en busca de refugio. En ese momento miraba a través del aparador y veía pequeñas piedrecitas que caían del cielo. Cada vez eran más grandes, caían muy rápido, se escuchaba como granizo. Cuando vi piedras del tamaño de un french poodle comencé a temer. Caí en cuenta de que moriría y le pedí perdón a Dios por todas las herejías cometidas (comenzando en mi afición por comprar zapatos incluso durante el fin del mundo). Le perdí perdón como toda persona hipócrita que jamás se preocupó por su espíritu en vida, para después berrearle al Señor que la salve de las llamas infernales.
Antes de que las piedras apocalípticas me aplastaran a mí y a los zapatos más bellos del universo, desperté. Lamentablemente no pude rescatar las botas. Dios las tenga en su santa gloria.
domingo, 13 de enero de 2008
Venía con la firme decisión de escribir una entrada
Pero nomás no pude. Hoy estoy particularmente seca de ideas. Nos vemos mañana.
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