jueves, 31 de enero de 2008

Ya me voy a Bratislava. Gracias por todos sus infinitos comentarios. Me dolieron los ojos de leerlos. Luego por qué uno ya no escribe. Bueno... a empacar!

miércoles, 30 de enero de 2008

Instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunlight

(Trabajo realizado por Manuel Mandeb por encargo de la agencia de publicidad Vivencia.)

1) Busque la flecha indicadora.
2) Presione con el dedo pulgar hasta que el cartón del envase ceda.
3) Disimule. Soy un joven escritor que no tiene otra ocasión que ésta de conectarse con las muchedumbres. Usted finja que sigue abriendo este estúpido paquete y yo le diré algunas verdades.
4) Los vendedores de elixir nos convidan todos los días a olvidar las penas y mantener jubiloso el ánimo. El Pensamiento Oficial del Mundo ha decidido que una persona alegre es preferible a una triste.
5) La medicina aconseja cosmovisiones optimistas por creerlas más saludables. Al parecer, la verdad perjudica la función hepática.
6) Viene gente. Siga la línea de puntos en la dirección indicada por la flecha.
7) Escuche bien porque tenemos poco tiempo: la tristeza es la única actitud posible que los compradores de este jabón pueden adoptar ante un universo que no se les acomoda. Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida. Puede uno reírse del cuento de los supositorios, pero éste es apenas un descanso en el camino. Uno juega, retoza y refiere historias picarescas, solamente para no recordar que ha de morirse. Ese es el sentido original de la palabra diversión: apartar, desviar, llamar la atención hacia una cosa que no es la principal.
8) Conversar acerca de estos asuntos es considerado de la peor educación. Los comerciantes se escandalizan, las personas opti mistas huyen despavoridas, los maximalistas declaran que la angustia ante la muerte es un entretenimiento burgués y los escritores comprometidos gritan que la preocupación metafísica es literatura de evasión. Al respecto, mientras le recomiendo que no deje el paquete de jabón al alcance de los niños, le juro que todo lo que se escribe es de evasión, menos la metafísica: las noticias políticas, los libros de
sociología, los horarios del ferrocarril, los estudios sobre las reservas de petróleo, no hacen más que apartarnos del tema central, que es la muerte.
9) Calcule 100 gr de jabón por cada kilo de ropa sucia.
10) Cuanto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza. Por eso, las exhortaciones a la alegría suelen proponer la interrupción del pensamiento: "es mejor no pensar..." Casi todos los aparatos y artificios que el hombre ha inventado para producir alegría suspenden toda reflexión: la pirotecnia, la música bailable, las cantinas de la Boca, el metegol, los concursos de la televisión, las kermeses.
11) Separe la ropa blanca de la ropa de color. Y entienda que la tristeza tiene más fuerza que la alegría: un hombre recibe dos noticias, una buena y una mala. Supongamos que ha acertado en la quiniela y que ha muerto su hermana. Si el hombre no es un canalla, prevalecerá la tristeza. El premio no lo consolará de la desgracia. Byron decía que el recuerdo de una dicha pasada es triste, mientras que el recuerdo de un pesar sigue siendo pesaroso.
12) No mezcle este jabón con otros productos y no haga caso de los sofistas risueños. Tarde o temprano alguien le dirá: "Si un problema tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y si no la tiene, ¿qué se gana con la preocupación?". Confunde esta gente las arduas cuestiones de la vida con las palabras cruzadas. La soledad, la angustia, el desencuentro y la injusticia no son problemas sino tragedias, y no es que uno se preocupe sino que se desespera.
Lloraba Solón la muerte de su hijo. Un amigo se acerca y le dice:
-¿Por qué lloras, si sabes que es inútil?
—Por eso —contestó Solón— porque sé que es inútil.
13) No está tan mal ser triste, señora. El que se entristece se humilla, se rebaja, abandona el orgullo. Quien está triste se ensi- misma, piensa. La tristeza es hija y madre de la meditación. Par- ticipe del concurso "Vacaciones Sunlight" enviando este cupón por correo.
14) Ahora que se fue el jabonero, aprovecharé para confesarle que suelo elegir a mis amigos entre la gente triste. Y no vaya a creer el ama de casa Sunlight que nuestras reuniones consisten en charlas lacrimógenas. Nada de eso: concurrimos a bailongos atorrantes, amanecemos en lugares desconocidos, cantamos canciones puercas, nos enamoramos de mujeres desvergonzadas que revolean el escote y hacemos sonar los timbres de las casas para luego darnos a la fuga. Los muchachos tristes nos reímos mucho, le aseguro. Pero eso sí: a veces, mientras corremos entre carcajadas, perseguidos por las víctimas de nuestras ingeniosas bromas, necesitamos ver un gesto sombrío y
fraternal en el amigo que marcha a nuestro lado. Es el gesto noble que lo salva a uno para siempre. Es el gesto que significa "atención, muchachos, que no me he olvidado de nada".

NOTA: Las instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunlight fueron rechazadas.


Alejandro Dolina. El libro del fantasma.

martes, 29 de enero de 2008

Yo siempre he querido mandar un estornudo por paquetería.

He pensado al respecto

Me he estado mintiendo. Les he estado mintiendo a todos. Si pudiera decir abiertamente lo que ha pasado por mi cabeza, este blog estaría cumpliendo su cometido. Pero no, siempre está la censura, siempre las excusas rebuscadas que ofrezco a cada uno de mis amigos. Estoy así porque me ha venido en gana. Siempre he creído en la fuerza del deseo. Y hay cosas que dejé de querer hace mucho tiempo.

Quería subirlo desde hace una semana

Buenas noticias

Vivo en un lugar digno. El departamento de mi amiga Ola está lejos del centro, pero qué más da. Está bonito y se respiran buenos sentimientos. Compartiré el cuarto con ella, pero es muy grande y sinceramente no me importa. Tiene internet de verdad, no tendré que estar luchando con las vacas medievales por un modem azul metálico que parece más bien calculadora china. Todo es alegría el día de hoy.
Oh, pero había olvidado contarles los últimos sucesos en el ghetto ese donde vivía. Ayer fue mi última noche ahí, así que decidí festejar porque no podían echarme. ¡Síííííí! por ley, no me pueden echar a la calle durante el invierno, debían soportarme hasta que yo quisiera. Llamé a Ely, me trajo un tequila, una botellita de chile, cocadas y pepitorias (jajjaja así le decía a mi perro... pepitoria). Michal se unió a la fiesta después de su junta de negocios (o_o..... insisto....o_o). Estábamos platicando sobre borrachos y vagabundos como hasta la 1:30 a.m. cuando sonó la puerta. La travesti esa de 34 me empezó a hablar en polaco toda enojada.
**traducción de Michal** Monse, te había dicho que no quiero que vengan tus amigos después de las 9, están haciendo mucho ruido y mañana debo trabajar *some text missing*
Cuando cerró la puerta, nos cagamos de risa. Quité la música y bajé la voz. Después dedicamos dos horas a hablar mal de ellas. Yo ya no podía respirar. Quedé trabada de risa como media hora cuando Michal dijo "...the pope gives her strenght to fight us". Luego llegamos a la conclusión de que la chica es como un bebé con retraso mental (nota cultural: es más grande que yo y ve winnie pooh con su novio).
A la mañana siguiente, sabía que me odiarían, así que me levanté tarde para no topármelas. Bueno, ahí estaba la chiquita, estudiando para un examen. Claro que no me dirigió la palabra (oh novedad). Pero vayamos al grano, los regalos que les dejé.

1) Productos de limpieza enchulados. Le puse vanish al jabón, y al acondicionador, vanish y crema para el cuerpo. Me da curiosidad, ¿qué le pasará al cabello con eso? Luego pensé que no es una travesura tan grande, tomando en cuenta que se bañan máximo dos veces a la semana.

2)Brujería casera. Las haré creer que les hice algo raro. Pinté símbolos extraños debajo de la cama, así como algunos números mayas. Hice un círculo todo loco que parecía ojo y puse un nudo de sus cabellos, cortesía de su asqueroso cepillo. Luego en las esquinas puse puñitos de sal. Sí se veía raro. Se me antojaba hacer algo más enfermo, pero esto, esto les tomará semanas descubrirlo, con suerte y meses. Irán a bendecir la casa y todo. Quisiera estar ahí para verlo.

3)Me lleve todo lo que tenía en el refri. Recordemos que eran adeptas a comerse mi comida. La verdad nada de lo que quedaba ahí me gustaba, pero igual lo cargué todo. Prefiero tirarlo a la basura. Definitivamente.

4)Esto no fue intencional, pero les molestará. Al limpiar el refri, me volví a encontrar, como de costumbre, comida podrida. Había un pimiento de antes de navidad, y un queso también de por esas fechas. Oh, y unos pierogis como derretidos. Lo eché todo al bote. Apesté la cocina. ¿Me importa? No.

Por ahí de las 6 p.m. Piotrek pasó por mí. Cargó mis maletas, me llevó en carro al depa de Ola. Todo fácil. Todo bien. Soy feliz. No, momento. Tengo hambre

domingo, 27 de enero de 2008

Durante la mudanza...

llegó a mis manos la blusa de segunda que llevé a Torun. No quise hacerla bolita como al resto. La doblé y la puse sobre el abrigo gris. Quisiera conservar los eventos de esa noche como si fueran una fotografía. Entonces esperaba más; ahora he dejado de creer en muchas cosas.